Elegir un Intérprete profesional no se limita a comprobar un par de idiomas. Para una cita administrativa, jurídica, médica o de negocios, la calidad de la interpretación protege su comprensión, su imagen y a veces sus derechos.

Verificar el marco de la misión
Un matrimonio en el ayuntamiento, una audiencia, una firma notarial o una negociación privada no llaman al mismo perfil. Pregunte si la intérprete practica la interpretación consecutiva, de enlace, susurrada o jurada según su contexto.
Controlar referencias útiles
Para los trámites oficiales, prefiera un intérprete experto ante un tribunal de apelación cuando la administración lo exija. Para las citas privadas, la experiencia sectorial, la puntualidad y la preparación terminológica importan tanto como el nivel lingüístico.
Confidencialidad y neutralidad
Un buen intérprete no aconseja a los profesionales presentes, sino que devuelve fielmente los intercambios, mantiene una posición neutral y respeta una estricta confidencialidad.
Preparación de documentos
Envíe por adelantado citaciones, contratos, actos, programas o nombres propios. Esta preparación mejora la precisión y fluidifica la cita.

